7.11.12

FOUR MORE YEARS

 
 
Estas elecciones presidenciales, que hace un año parecía iban a ser un paseo para la administración Obama, finalmente se ha resuelto a favor del actual Presidente con más dificultad del que todos esperaban en un principio. Ha sido una campaña larga, costosa y especialmente dura para ambos candidatos que han tenido que poner toda la carne en el asador ya que las encuestas previas al desastre de huracán Sandy ofrecían un panorama ajustado de empate técnico electoral.
Pero el equipo de Obama ha sabido aprovechar la presencia de su candidato en el despacho oval para reafirmar su liderazgo y explotar su capacidad para ponerse al lado de los más débiles y de aquellos que lo pueden pasar peor, frente a la imagen de rico ejecutivo alejado de la realidad díficil por la que pasan en estos momentos muchos norteamericanos.
Obama ha sabido rentabilizar los últimos días de campaña, ha sabido localizar los estados donde captar los representantes que decantasen la balanza a su favor y también a sus votantes que no eran otros que aquellos que creyeron en su mensaje de cambio hace cuatro años y que en los últimos meses se habían planteado quedarse en casa decepcionados por el incumplimiento de muchas de sus promesas electorales. 
Minorías étnicas, jóvenes y sobre todo las mujeres se han vuelto a movilizar como hace cuatro años para permitir que sus esperanzas en el cambio de rumbo de un país en crisis económica y de objetivos claros de futuro puedan ser logrados en los próximos años por una administración que llegó con un discurso ilusionante y que todavía pueden conseguirlo.
Para España es buena la continuidad de Obama ya que un cambio en la Casa Blanca podría suponer un retraso en la marcha de muchos asuntos bilaterales que no nos beneficiaría, tanto en asuntos estratégicos (escudo antimisiles) como en materia económica ya que en la apuesta de la administración demócrata por los asuntos medioambientales y la implantación de las nuevas energías alternativas puede (ya los está siendo) beneficiar a muchas de nuestras empresas tecnológicamente más avanzadas.
En definitiva, esperemos que Obama pueda cumplir con los compromisos adquiridos con sus votantes y eso pueda permitir que  incremente su interés en la resolución de los numerosos frentes que los norteamericanos tienen abiertos, entre ellos el de la estabilización de la economía mundial y por ende, la salida de la terrorífica crisis económica en la que estamos inmersos.