24.5.12

Un año le legislatura municipal

Parece mentira, pero ya ha pasado un año desde la celebración desde la celebración de las pasadas elecciones municipales y como es tradicional, es hora de balances. Desde la llegada a la alcaldía puertorrealeña de Maribel Peinado y su equipo de gobierno andalucista los puertorrealeños hemos podido comprobar cómo es muy fácil hacer oposición política y otra cosa muy diferente resolver los numerosos y graves problemas que hoy aquejan a los ayuntamientos en general y al de Puerto Real en especial.
Maribel Peinado llegó a la alcaldía con un histórico, a la vez que inesperado respaldo ciudadano, más por los errores y prepotencia demostrada por la mala gestión de un pacto de intereses entre José Antonio Barroso y Francisco González Cabaña, ambos caídos en desgracia al día de hoy, que por el convencimiento de que el Partido Andalucista fuera la solución al estancamiento político, social y económico de nuestra localidad.
En este año, los dos procesos electorales que se han desarrollado, el desempleo y la crisis económica, han condicionado sobremanera el debate político y la gestión municipal.
Como aspectos positivos podemos anotar en el haber del equipo de gobierno las medidas adoptadas en la reordenación del organigrama municipal, con la desaparición de la Gerencia de Urbanismo como gran exponente, y la adopción de medidas de ahorro obligados por las exigencias del Gobierno Central en materia de control del déficit público. Igualmente la incorporación en el programa de pago a proveedores y empresas prestadoras de servicios municipales va a permitir el cobro de cientos de facturas heredadas de los equipos de gobierno formados por socialistas y comunistas, y que hasta esta fecha tenían muy difícil su cobro.
Igualmente, se ha visto una actitud valiente y positiva a la hora de adoptar cambios en la gestión de servicios municipales y en la celebración de nuestras fiestas y tradiciones más arraigadas, aunque esto les pueda suponer críticas de ciertos colectivos sociales de nuestra localidad. 
Como aspectos negativos destacar la excesiva exposición de la imagen de la alcaldesa que puede ser contraproducente ya que los innumerables anuncios de actuaciones municipales que finalmente no culminan con una actuación municipal, puede terminar por cansar a la ciudadanía.
El soterramiento, el centro de ocio, el nuevo estadio de fútbol, el transporte urbano, la seguridad ciudadana, la limpieza de parques y jardines, los aparcamientos en el centro urbano, etc., son los grandes problemas municipales cuya solución inmediata no está siendo percibida por los vecinos.
El hándicap de pertenecer a un partido político extraparlamentario y sin una interlocución directa con el resto de instituciones con competencias directas con el desarrollo de nuestra localidad, transmite una sensación de cierto aislamiento político que no nos beneficia.
¿Y la oposición? Pues en las anécdotas y sin capacidad de reacción a sus desastrosos resultados electorales. Alejados de la realidad que interesa a los puertorrealeños.
Maribel Peinado y su equipo tienen ya un año menos para rectificar el rumbo de nuestro municipio, pero la tranquilidad de que en el horizonte no se ve una alternativa política con un proyecto sólido que se pueda presentar ante los ciudadanos.