19.6.11

DÍA DE LA VILLA

Ayer se celebró un nuevo aniversario de la fundación de la villa de Puerto Real por parte de los Reyes Católicos en el año 1483. La idea de celebrar ésta efeméride fue del Partido Popular de Puerto Real que presentó una moción al pleno municipal que estuvo respaldada por todos los grupos políticos con representación en la corporación municipal.
Pero tras varios años desde su implantación, el ayuntamiento no ha sabido dar a esta fecha la importancia y brillantez que se merece.
Concretamente, el día de ayer pasó con más pena que gloria pese a que se le entregaba el título de hijo predilecto a un puertorrealeño querido y respetados por todos, Pedro Álvarez Hidalgo.
De entre los escasos actos que se celebraron ayer, el más solemne y que debería haber sido organizado con mayor empeño y acierto por el nuevo equipo de gobierno presidido por Maribel Peinado era el Pleno Institucional que se celebró en la Centro Cultural de la Iglesia de San José donde se demostró una gran falta de ideas y muy poca experiencia en la organización de este tipo de eventos en nuestra villa ya que en momentos puntuales llegó a rozar lo inapropiado y hasta lo ridículo.
Entre los aspectos inapropiados fueron detalles como la llegada tarde de varios ediles y la ausencia de las medallas conmemorativas que a algunos se les había debido olvidar en el cajón de la mesilla de noche.
Igualmente inapropiado fue el discurso de nuestra flamante alcaldesa que más se asemejaba a una redacción escolar a lo que debía haber sido una ocasión muy oportuna para elevar el nivel político del acto y haber elaborado un discurso con mayor carga política y que nos pudiera ofrecer una primera pincelada sobre lo que va a representar el cambio político producido en las últimas semanas en nuestro municipio. En definitiva, un discurso poco trabajado y de un nivel impropio de la solemnidad que el acto requería.
Inapropiado también fue el hecho de votar "in situ" el nombramiento de hijo predilecto de Don Pedro Álvarez mediante voto secreto, mediante llamamiento personal y en urna, lo que únicamente se entendería como un intento de alargar un acto que carecía de contenidos. Se podría haber aprovechado la presencia de la Banda de Música de Pedro Álvarez para haber intercalado algunas de sus composiciones más conocidas y de esta forma haber podido disfrutar de su arte en uno de los días más importantes para su familia.
Finalmente, llegamos a lo ridículo cuando al finalizar el acto únicamente se interpretó el himno andaluz, contraviniendo lo que dicta el protocolo en este tipo de actos institucionales.
Ni siquiera el ostentoso y recalcitrante republicano ex-alcalde puertorrealeño, José Antonio Barroso, se atrevió a tanto ya que éste sabía distinguir perfectamente entre lo que es un acto institucional y un mitin partidista. Parece que Maribel Peinado, no.
Por la tarde, Manolo Frias & Company, "Dorado Cuartet", ofrecieron un concierto en el Teatro Principal.