10.4.11

El (D)efecto Zapatero

Hoy aparece un nuevo sondeo donde se evalúa el efecto que ha tenido en el electorado el reciente anuncio del Secretario General del Partido Socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, de no presentarse a la reelección como Presidente del Gobierno en las próximas elecciones generales del próximo año.

De entre las muchas lecturas que se pueden hacer de estos resultados podemos destacar el hecho de que se hayan recortado en 9 puntos la diferencia que nos ofrecían los sondeos de opinión de hace sólo un mes. Esto nos confirma que el actual inquilino de la Moncloa ha motivado a sus correligionarios con su marcha más que con sus políticas, por lo que podríamos concluir que su etapa como Presidente del Gobierno ha finalizado y debe asumir que ni siquiera sus propios votantes le quieren ver en el gobierno y mucho menos tras su anuncio de marcha.

Otra de las conclusiones, esta vez desde el bando "popular", que se debe hacer es lo efímero de las ventajas electorales en los tiempos que corren y que pueden evaporarse con sólo un anuncio tan esperado y deseado como el de la marcha de Zapatero.

El valor de las encuestas es el de conocer la tendencia sobre la opinión de los electores y lo que recoge este sondeo de Sigma Dos para El Mundo no es otro que la necesidad de cambio al frente de las políticas de nuestro gobierno y de lo poco consolidada que se encuentra la ventaja de Mariano Rajoy frente a cualquier otro candidato socialista que no sea el denostado Zapatero.

En el Partido Popular debe primar en estos momentos los mensajes de alternativa y de eficacia frente a los mensajes de adelanto electoral ya que los españoles no van a darle al Partido Popular de Rajoy, tampoco se lo dieron a Aznar en el 96, una ventaja histórica que pueda interpretarse como un cheque en blanco.

La victoria del Partido Popular de Rajoy será, dentro de unos meses o dentro de un año, pero finalmente será una realidad. Pero quienes crean en el seno de la dirección popular que esta victoria será fácil se equivocan. Habrá que pelearla y finalmente será por mucho menos de lo que las encuestan dicen ya que históricamente al Partido Popular se le ha exigido un plus mayor de esfuerzo y de capacidad de gobierno que al Partido Socialista.

Finalmente, sobre el sondeo y la euforia desatada en las filas socialistas por este recorte en las expectativas electorales del partido Popular quiero recordarles que puede ser tan efímera como lo fue cuando Zapatero nombró a su enésimo gobierno y pensaban que era el inicio de la remontada. Únicamente podrán recortar la diferencia electoral con el Partido Popular si consiguen poner al frente de un nuevo proyecto socialista a alguien que no esté quemado como son Rubalcaba, Chacón o Bono. La regeneración debe ser de alguien que no haya estado en el gobierno que ha recortado pensiones, haya creado millones de parados, congelado sueldos de funcionarios o mandado a la guerra a más soldados que Aznar. Y eso únicamente se podrá hacer desde la oposición.