27.2.11

La noche de los Oscar


Hoy se celebra en Los Ángeles, California, la 83ª Gala de entrega de los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que llega con una expectación debido a la gran competencia existente entre las películas candidatas a ser la mejor cinta del año pasado y que eleva el listón de otros años donde se presumía, desde antes de la ceremonia de entrega, cual iba a ser la ganadora.
Pese a que únicamente he podido ver de entre las nominadas a mejor película, la maravillosa "El discurso del Rey", he podido seguir las criticas de algunas de las que compiten con ésta y parece que los ánimos están más que divididos entre los miembros de la Academia.
Lo cierto es que, a quienes nos apasiona el Cine, estamos encantados con la posibilidad de poder ver media docena de buenas películas alejadas de las últimas producciones que más se acercaban a ediciones cinematográficas de videojuegos y realidades virtuales que a las añoradas películas de toda la vida que únicamente nos ofrecen un buen argumento interpretado por buenos actores y que nos permitían salir del cine no con un dolor de cabeza sino con la sensación de que la historia que nos han contado en hora y media ha merecido la pena.
Hoy el Cine se viste, como cada año, de gala para ofrecernos grandes películas y a grandes intérpretes que nos hacen la vida más corta y agradable. Nos cuentan historias que nos permiten trasladar en el tiempo y en el espacio para acercarnos tanto a personajes históricos como a otros de fantasías que viven historias que merecen ser vistas en una sala de cine.
Como al Teatro, al Cine se le viene augurando su final desde hace mucho tiempo, quizás desde el mismo momento en el que fue inventado por los hermanos Lumière, pero viendo cómo se siguen llenando las salas de cine y los espectadores siguen ansiosos por que les continúen contando historias, todavía ese final seguirá estando lejano en el tiempo.