13.8.10

El nerviosismo socialista

Los movimientos internos y cainitas que se están viviendo en los últimos meses en el socialismo madrileño son muy significativos sobre la situación de tensión y nervios ante la inminente pérdida de poder por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Desde hace tiempo vengo anunciando que muchos de los actuales responsables del gobierno central llevan tiempo sopesando, a tenor de las encuestas y ante el hecho constatable de que los "brotes verdes" de la economía-mátrix de ZP hace tiempo que se marchitaron, la posibilidad de descender un escalón presentándose a las próximas elecciones locales y autonómicas, para intentar cortar la hemorragia de votos que desde hace meses vienen sufriendo ante el imparable crecimiento del Partido Popular de Mariano Rajoy.
Para el PSOE sería una auténtica tragedia perder el Gobierno Central, pero puede enmarcarse dentro de la lógica política teniendo en cuenta que los ciudadanos van a castigar a quienes se muestran incapaces de resolver la actual situación de crisis económica y de los niveles de paro que resultan totalmente inaceptables.
Lo que resultaría traumático para el socialismo español sería recibir un batacazo electoral dentro de un año perdiendo las elecciones tanto en la Comunidad de Madrid como en el Ayuntamiento. A esto se le podría unir la próxima derrota socialista en Cataluña, la perdida de la mayoría de las comunidades autónomas y capitales de provincia, con sus correspondientes diputaciones provinciales. Este escenario hoy día no sería descabellado y supondría una de las mayores derrotas socialistas desde la llegada de la Democracia en 1978.
Es por ello, por lo que desde las filas socialistas, sobre todo desde los barones territoriales, ya se habla sin ambages de un próximo relevo de su Secretario General y Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.