31.1.09

MAÑANA LUNES 1, ¡TODOS EN MADRID!

Mañana domingo no podré estar en Madrid, y lo siento. No estaré físicamente, pero como muchos españoles estaremos apoyando a los organizadores de esta marcha por la Dignidad y la Democracia en Cuba. La Asociación Española Cuba en Transición y la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad son los organizadores de esta manifestación que se llevará a cabo en la Puerta del Sol a partir del mediodía y que pretende llevar a la conciencia de todos los españoles la situación de opresión y explotación que viene sufriendo el pueblo cubano desde hace ya ¡50 años! Para quienes no tenemos la menor duda de la crueldad de un régimen autoritario como el presidido por los dictadores y hermanos Castro, no podemos quedarnos esperando un fatal desenlace como es la muerte del dictador. Para los españoles, el pueblo cubano es de entre los hispanoamericanos, el más querido. Es como el amor paterno-filial al hijo menor, y no olvidemos que Cuba fue nuestra última posesión colonial de ultramar.
La revolución cubana surgió como una esperanza democratizadora frente a las dictaduras militares en Hispanoamérica. Pero pronto el mundo se dió cuenta que Fidel Castro no pretendía imponer un sistema Democrático en Cuba, sino que su finalidad última era sustituir al dictador Fulgencio Batista. En un principio se ofrecería al gobierno Norteamericano, pero cuando éstos no cedieron a sus pretensiones, no tuvo el menor reparo de arrojarse en manos de lo peor de la Unión Soviética.
En plena Guerra Fría entre los dos bloques, puso en grave riesgo no sólo a su pueblo, sino también al resto de la humanidad en uno de los momentos más tensos en los enfrentamientos entre norteamericanos y soviéticos en el famoso conflicto de los misiles rusos de Cuba. Nunca el mundo estuvo tan cerca de un conflicto nuclear desde la utilización de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Tras abrazar al comunismo más ortodoxo y sanguinario y la contribución que realizó a la internacionalización de conflictos en Centro América y sobre todo en África, provocó un masivo éxodo de su población hacia el exilio. Desde entonces, y sobre todo desde la caída del Muro de Berlín y la desaparición del bloque soviético, la izquierda ha usaso y manipulado la imagen de la dictadura castrista envolviéndola en una legitimidad y dignidad que no se compadece con la realidad que viven los propios cubanos.