3.1.09

LOS PROXIMOS RETOS DE MARIANO RAJOY

Desde la finalización del pasado 16 Congreso Nacional de Valencia, las aguas del Partido Popular han bajado relativamente tranquilas, salvo algún sobresalto madrileño. Con algunas excepciones, todos hemos servido fielmente al proyecto marcado por nuestro Presidente y su equipo de "genoveses" que fue elaborado según su petición, "sin injerencias externas". Pero a nueve meses de las pasadas elecciones generales, con una crisis económica galopante, con un gobierno socialista tan quemado que parecería que estuviéramos al final de una legislatura, la dura realidad para el Partido Popular es que las cosas no van bien. Las últimas encuestas publicadas por medios tan dispares como El Mundo, La Vanguardia o Público, coinciden en la falta de solidez de nuestra alternativa frente a un electorado que clama por un gobierno fuerte que no les engañe y que tenga capacidad y ganas de sacarnos lo antes posible de esta crisis económica. Pero, ¿que estamos haciendo mal? ¿Será culpa de la falta de comunicación entre nuestros líderes y los ciudadanos? ¿Será una consecuencia de la falta de contundencia a la hora de plantear nuestro proyecto político? ¿Será culpa de que no están en la primera fila todos los que desde la oposición deben insuflar ánimos y confianza a una población necesitada de liderazgo? ¿Sera...?.... Lo cierto es que este año que comienza se nos plantea como fundamental tanto para el futuro de nuestro país tal como lo venimos concibiendo, como internamente en la consolidación de una alternativa sólida para recuperar la confianza de los españoles. Ahora se nos avecinan tres importantes citas electorales; las elecciones gallegas y vascas en marzo y las europeas en junio. El primer reto de Mariano Rajoy es acertar en el nombramiento de nuestro candidato europeo ya que en el Partido Popular hay hombres y mujeres más que capacitados para ganar sobradamente a lista socialista. Esperemos que la prudencia extrema con la que ha tratado este asunto tenga un final feliz con la configuración de un equipo ganador para Europa. El segundo reto, y más importante es lograr tranquilizar a nuestros afiliados y simpatizantes que están necesitados de un éxito electoral claro y contundente que aclare y consolide nuestra alternativa política frente a este gobierno de trileros y mentirosos que preside el inefable ZP.